Militan por una revolución cultural a largo plazo y combinan acción política con búsqueda espiritual. ¿Por qué eligen Rosario?
Por Ricardo Robins
Sin batallas espectaculares pero con un activismo persistente que combina la práctica política con un camino espiritual, ellos buscan la revolución cultural a largo plazo. Son miembros de organizaciones para la noviolencia, término que se escribe todo junto y sin guiones por un sentido puntual: implica un proyecto de construcción positiva y transformadora de la sociedad, y no un mero acto de negación. De Gandhi en la India a nuestras Madres de Plaza de Mayo, distintas luchas identifican este modo de combatir las formas de opresión. Una de esas organizaciones, Pace e Bene, llega a Rosario para iniciar sus cursos de formación y multiplicación de agentes.
En un contexto de violencia planetaria –nutrido de atentados terroristas, guerras preventivas y amenazas nucleares–, estas agrupaciones surgen como contracara de ese fenómeno. Superada ya la primera etapa anti-globalización, ahora las personas se unen más allá de las fronteras con una propuesta de acción. “A veces se piensa que la noviolencia es una panacea que lo curará todo, y se lo confunde con una ideología, con una pildorita mágica. Es necesario comprender dos cosas: que muchos ya estamos trabajando en esa dirección aunque no lo llamemos noviolencia y que es una disciplina multifacética que necesita mucha dedicación y paciencia. Es un camino, no una solución a corto plazo. Apunta a la transformación del individuo y la sociedad, y se podría decir que es, en su esencia, un salto a lo desconocido”, asegura Verónica Pelicaric, coordinadora para Latinoamérica de Pace e Bene, organización que lanzará en Rosario su sede regional. “Elegí esta ciudad porque me interesaba que fuese un lugar pujante y dinámico. Mi sueño es crear las condiciones para que estos principios de noviolencia formen parte de la educación cívica en las escuelas; sería maravilloso que se les enseñara a los niños resolver conflictos en forma pacífica”, explica.
“Entendemos la noviolencia como una forma de vida, algo mucho más vasto que la ausencia de violencia. El opuesto de la noviolencia no es violencia sino opresión. Nuestra lucha consiste en develar la opresión en todas sus formas y construir una sociedad basada en la compasión y la justicia”, agrega.
Paz y Bien
En los años ´80, cuando Estados Unidos desarrollaba experiencias nucleares en el desierto de Nevada, dos monjes Franciscanos se sintieron apelados a tomar acción para detenerlas. Manifestaban regularmente en el desierto, proclamaban el peligro, se hacían arrestar. En 1989 decidieron crear un programa para hacer conocer sistemáticamente los principios de la noviolencia activa, y así nació Pace e Bene (por el saludo de San Francisco de Asís: ¡Paz y Bien!). Pace e Bene (paceebene.org) es sólo una de las miles de organizaciones con estos principios. En Argentina, el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) dirigido por el Nobel Adolfo Pérez Esquivel es una de las más reconocidas. Las mismas Madres de Plaza de Mayo son un ejemplo internacional de acción noviolenta.
“Tenemos como objetivo la transformación de la sociedad a largo plazo, en contraste a las reformas y paliativos que surgen por doquier pero no producen cambios de fondo. Consideremos lo que llamo la historia olvidada del siglo XX: los logros de Gandhi, Martín Luther King, Sudáfrica, el movimiento Solidaridad en Polonia, la caída del muro de Berlin, etc. En estos ejemplos se ve claramente que para lograr el nuevo paradigma, la transformación de lo viejo, fue necesaria una gran fe, un análisis de los factores en juego y una estrategia lúcida y precisa que se implementó contra viento y marea”, señala Pelicaric.
Para lograr ese nuevo orden mundial se necesitan varios pasos: una necesidad de cambio, la toma de conciencia y poner en práctica esas nuevas ideas. “La visión fundamental de Pace e Bene –continúa Pelicaric– es que la noviolencia empieza en nuestros corazones y nuestra mente. Las guerras (entendido en el sentido amplio) dejarán de existir cuando cada uno de nosotros esté convencido de que la guerra nunca puede ser la solución. El mejor lugar para practicar la madurez y la generosidad de la noviolencia es en nuestras relaciones personales, nuestras escuelas, nuestros lugares de trabajo, nuestro hogar. Los conflictos son inevitables y no deben ser reprimidos o ignorados, pero transitados con tesón y paciencia. Gandhi afirmó que la noviolencia es tan antigua como las montañas. Luther King dijo que la alternativa no es entre violencia y noviolencia sino entre noviolencia y extinción”.
–¿Cuáles son las acciones de un militante noviolento?
–La noviolencia activa es liberadora (nos libera y libera a los demás), creativa (para deshacer lo condicionado hay que pensar “fuera de la caja”) y democrática (incluye a todos). Los métodos son la dramatización, la no cooperación, el desorden creativo, la creación de instituciones alternativas. Un ejemplo de dramatización se dio hace poco en Washington cuando un grupo de activistas depositó el cadáver de un destituido que murió congelado de frío, en las puertas del Pentágono. Fue una forma de señalar a los responsables. Gandhi es un ejemplo de nocooperación. Él pidió al pueblo que no cooperara con los ingleses comprando sus productos: que hilaran sus propias prendas. Otro ejemplo son las huelgas, y los piqueteros también son ejemplo de caos constructivo, pero quizás ahora tienen otras facetas. Las acciones noviolentas basadas en esta comprensión no causan daño. Si es necesario sufrir, el activista lo asumirá sobre sí antes de infligirlo sobre el otro.
–¿Cómo sufre o puede sufrir un activista de la noviolencia?
–El sufrimiento de un activista es múltiple: físico, verbal, emocional. Se expone continuamente a ser abusado, humillado, maltratado y no responder con violencia. Ahora mismo en Irak, hay cuatro activistas de noviolencia que han desaparecido y hace tres meses no se sabe de ellos. Todos los años frente a Escuela de la Américas (Estados Unidos) donde se entrena a militares de Colombia y otros países realizamos una manifestación de alrededor de 15 mil personas para que cierren esta escuela de tortura. Por cruzar el alambrado, nuestra coordinadora fue encarcelada por tres meses y un sacerdote está cumpliendo una sentencia de seis meses. Hay que entender que la noviolencia no es una ideología, es una forma de estar en la vida y el mundo, un proceso de transformación personal y social que abarca muchas disciplinas. Ahora me interesa apoyar con mi granito de arena lo que está sucediendo en América Latina, que es muy interesante en lo social y sobre todo en la toma de poder de la gente como modelo para otros lugares del mundo.
RECUADRO
Seminario en Rosario
Verónica Pelicaric nació en Argentina y a mediados de los noventa se fue a vivir a Canadá. Es Licenciada en Letras con formación en Terapias Alternativas (Ayurveda), y Psicosíntesis. Inició su trabajo comunitario en una reserva de aborígenes Cree, Canadá. “La constatación de la violencia directa, cultural y estructural vivenciadas en ese contexto me produjo tal revolución interna que decidí dedicar mi vida a la propagación de la noviolencia”, explica. Entonces, se sumó a Pace e Bene y enseñó sus principios en Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Perú, Argentina, Australia, Inglaterra y Canadá.
“Seguimos creciendo y ahora damos el curso en prisiones, en escuelas, a grupos de movimientos sociales. Somos una de las organizaciones a cargo del movimiento para la retirada de las tropas de Irak”, señala Pelicaric. El primer seminario de formación en noviolencia en Rosario comenzará el próximo 31 de marzo. El mismo se llevará a cabo en el Complejo Educativo de Alberdi (Bv. Rondeau 1450, Te: 4630403), institución que este año fue refundada por una Comisión de Padres, y que relanza un plan pedagógico de educación formal y no formal abierta a la comunidad que adhiere a los principios pedagógicos de la noviolencia.
“La metodología de trabajo es experiencial y reflexiva. No nos postulamos como expertos, sabemos que todos llevamos dentro el saber esencial. El facilitador del seminario simplemente apela, inspira e invita. Usamos juegos de roles, historias, acción directa y concientización por medio del «insight»”, adelanta.
RECUADRO
En la Web
El sitio www.noviolencia.org promueve los principios y objetivos de estos movimientos de transformación social e individual. Contiene experiencias, ensayos, links de organizaciones de todo el mundo y un manual con “instrucciones para preparar acciones y campañas de noviolencia”.